3604-V Naturaleza, privacidad y amplitud definen esta magnífica finca situada en Monda. Con dos viviendas llenas de encanto, una parcela de más de 20.000 m², olivar en producción y un entorno de gran belleza, esta propiedad ofrece un estilo de vida tranquilo y múltiples posibilidades para disfrutarla como residencia habitual, segunda vivienda o inversión.
La finca cuenta con una superficie de 20.327 m², sembrada de olivos en producción, además de almendros, naranjos y otros árboles frutales, ofreciendo un entorno natural muy cuidado y con gran privacidad.
Su ubicación combina la tranquilidad del entorno rural con una excelente comunicación, gracias a su rápido acceso a la carretera que conecta Monda con Marbella y Málaga, permitiendo disfrutar del campo sin renunciar a la cercanía de todos los servicios.
Uno de los grandes atractivos de esta propiedad son sus dos viviendas contiguas, que conservan el carácter de las tradicionales casas de campo andaluzas. Sus gruesos muros, los techos inclinados con estructura de madera, las chimeneas y los espacios exteriores crean un ambiente cálido y acogedor, difícil de encontrar en construcciones más recientes.
La vivienda principal, reformada en 2004, dispone de aproximadamente 110 m² construidos. En su interior destacan el salón con chimenea, la cocina de estilo rústico y las estancias con mucha luz natural, manteniendo el encanto de la arquitectura tradicional sin renunciar a la comodidad.
Junto a ella se encuentra una segunda vivienda, de aproximadamente 70 m², que también cuenta con chimenea y ofrece múltiples posibilidades de uso: alojamiento para familiares o invitados, vivienda independiente o incluso un proyecto de alquiler turístico.
Ambas viviendas comparten un amplio rancho cubierto por una espectacular parra, un espacio con gran personalidad que se convierte en el lugar perfecto para disfrutar de comidas al aire libre, reuniones familiares o momentos de descanso durante todo el año.
La propiedad dispone además de un almacén independiente, ideal para guardar maquinaria, aperos agrícolas o como espacio de apoyo para la finca.
El terreno, cultivado con olivos en producción, almendros, naranjos y otros árboles frutales, complementa una propiedad pensada para disfrutar del campo y aprovechar sus recursos.
Cuenta con agua potable, pozo propio y suministro eléctrico, ofreciendo todas las comodidades para vivir durante todo el año.
Una propiedad que destaca por el encanto de sus construcciones, la amplitud de su parcela y el carácter que conservan las auténticas casas de campo andaluzas, ofreciendo un espacio único para disfrutar de la naturaleza con total privacidad.
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CALIFICACIÓN ENERGÉTICA
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Emisiones CO2 kg CO2 / m2 año |
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